La piel puede verse afectada por distintos tipos de infecciones de origen fúngico, siendo los más frecuentes los hongos dermatofitos, ya que poseen la capacidad de colonizar la queratina presente en piel, pelos y uñas. Los hongos dermatofitos pueden dan lugar a muchos tipos diferentes de infección y representan un motivo común de consulta en cualquier centro dermatológico.

La afectación del cuero cabelludo (tiña capitis), es característica de la población pediátrica y a la exploración física son niños que presentan parches circulares de alopecia que en ocasiones duelen a la palpación.

Cuando los hongos afectan a la región corporal (tiña corporis), se manifiesta de forma característica como lesiones circinadas (las lesiones son más activas en la periferia de la lesión y se van aclarando en su centro), con escamas en superficie y que tienden a extenderse si no reciben un tratamiento adecuado. También es común la afectación inguinal (tiña inguinal).

De forma característica también pueden afectarse las manos y los pies. Lo más representativo de este tipo de infección es la descamación blanquecina en los pliegues interdigitales (entre los dedos), favorecido por la humedad y maceración de la piel. Este tipo de infección recibe el nombre en ocasiones de “pie de atleta”, se ve tanto en niños como en adultos y es más frecuente en hombres que en mujeres. Los deportistas son un colectivo especialmente susceptible a padecer “pie de atleta”. Hay que tener en cuenta que el hongo es capaz de permanecer durante meses en las superficies de piscinas, alfombras, gimnasios, etc.

Pero sin duda uno de los motivos de consulta más frecuente es la afectación ungueal por hongos. A la exploración física presenta un engrosamiento de la uña y cambios en la coloración de la misma. La uña más frecuentemente afectada  es la del primer dedo del pie. En nuestra consulta tenemos una amplia experiencia en su tratamiento con excelentes resultados.

Una forma característica de infección por hongos es la denominada pitiriasis versicolor. La pitiriasis versicolor es una infección por levaduras del género Malassezia. Afecta más frecuentemente a gente joven y se caracteriza por la presencia de máculas redondeadas ligeramente descamativas en la parte superior de la espalda y los hombros. La descamación suele hacerse más evidente tras el raspado de la lesión (signo de la uñada). La mayoría de las lesiones suelen ser de coloración marronácea o anaranjada, pero frecuentemente también observamos lesiones hipocrómicas (más blanquecinas que la piel sana de alrededor). En nuestra consulta disponemos de luz de Wood, que cuando es aplicada sobre las lesiones se puede apreciar una fluorescencia amarillenta-anaranjada, lo que es de gran utilidad en caso de duda diagnóstica.

El diagnóstico de todas estas formas de infección fúngica es eminentemente clínico y sólo en ocasiones es necesario realizar un cultivo para confirmar el diagnóstico.

El tratamiento se realiza con antifúngicos tópicos y/u orales (itraconazol o terbinafina). La duración del tratamiento dependerá de la localización y severidad de la infección fúngica. En el caso de la afectación ungueal, suele ser necesario añadir un queratolítico para disminuir el grosor ungueal.