Las queratosis seborreicas (también llamadas verrugas seborreicas), son tumores cutáneos benignos extremadamente frecuentes  entre la población general. Las queratosis seborreicas afectan con mayor frecuentes a las persones mayores de 30 años de edad y continúan formándose a lo largo de la vida, siendo la lesión benigna más frecuente entre la población geriátrica.

Queratosis seborreica

Se desconoce la causa de aparición de las queratosis seborreicas, aunque muchos individuos tienen antecedentes familiares de este trastorno, por lo que la genética parece desempeñar un papel relevante. En lo hombres es ligeramente más frecuente y con un compromiso más extenso que en las mujeres. También son más frecuentes en las personas de piel clara. En los individuos de tez oscura, las lesiones múltiples, pequeñas y negras se denominan dermatosis papulosa nigra.

Las queratosis seborreicas pueden observarse en cualquier parte del cuerpo no mucosas, con excepción de las palmas y las plantas, pero predominan en la cara y región superior del tronco. La queratosis seborreica es asintomática o mínimamente pruriginosa, salvo si se irrita o infecta que puede llegar a ser dolorosa, exudativa, costrosa e incluso sangrar.

Aunque existen muchas variantes clínicas de las lesiones (queratosis seborreica reticulada, estucoqueratosis, queratosis seborreica pigmentada, o queratosis seborreica clonal entre otras), éstas se caracterizan por una o varias lesiones de 1 a 2 mm a 2 a 4 cm de diámetro, de superficie verrugosa y queratósica, de color café amarillento u oscuro, con pigmentación uniforme y bordes netos, en cuya superficie hay orificios foliculares tapados (quistes seudocórneos) y escamas grasosas que se desprenden fácilmente. Al principio suelen ser planos y a medida que crecen se tornan más papulosos y adoptan un aspecto céreo, verrugoso o “adherente”.

El diagnóstico, por lo general, es fácil de establecer clínicamente. Sin embargo, las lesiones de mayor tamaño pigmentadas o irritadas, se confunden clínicamente con un carcinoma basocelular pigmentado e incluso con un melanoma. La dermatoscopia es de gran utilidad para el diagnóstico. En nuestra consulta ponemos a disposición de nuestros pacientes la dermatoscopia digital, lo cual nos permite ampliar las imágenes de las lesiones y verlas con detalle a través de la pantalla del ordenador, evitando al máximo un posible error diagnóstico.

Con respecto al tratamiento, está demostrado que es muy eficaz el curetaje, el empleo de electrobisturí o la ablación con láser. En nuestra consulta analizamos el tratamiento que mejor se ajusta a cada paciente, poniendo a su disposición la mejor tecnología láser y el mejor resultado estético posible.